Cuba irá por una ambiciosa reforma económica para el país que incorporará a miles de pequeñas y medianas empresas a un modelo mixto.
La reforma permitirá por primera vez la existencia de pequeñas y medianas empresas desde 1968, poniendo fin a un limbo legal en la que han existido durante años.
La ley permitirá que las empresas estatales funcionen como pequeñas y medianas compañías, lo que supone una importante descentralización de algunas actividades.
En el sector de servicios gastronómicos, miles de restaurantes subsidiados tendrán que cerrar, convertirse en cooperativas o pequeñas empresas, según un directivo de nivel medio involucrado en el proceso que habló bajo condición de anonimato.
Si se mantienen, se convertirán en pequeñas y medianas empresas estatales que competirán entre ellos.
Las nuevas medidas son parte clave de las reformas económicas emprendidas por el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.
“Es un punto de partida para una nueva etapa en la diversificación de la economía y su desarrollo, con el fin de aprovechar al máximo su potencial”, dijo el miércoles el ministro de Economía, Alejandro Gil.
“La nación caribeña depende en gran medida del turismo y las importaciones”
Gil dijo que la medida tenía como objetivo aumentar el empleo y el uso de insumos locales en tiempos de crisis, pero especialmente de recuperación.
“La medida coloca a todas las empresas, estatales y privadas, en igualdad de condiciones para competir, trabajar juntas y crear compañías conjuntas”